Seamos radicales

Seamos radicales

 
Nota: Este editorial lo escribí hace dos años pero podía haberlo escrito ayer.

Dicen que con la edad uno se vuelve más conservador, pero yo cada día que pasa me siento más radical, más adolescente. Por suerte.

Una de mis lecturas más interesantes este año ha sido “Nueva ilustración radical”, de la filósofa Marina Garcés. Ha sido uno de esos libros que te da un mazazo en la cabeza, en el buen sentido.

Se lo recomiendo a todo el mundo. Es una lectura imperdible para entender qué está pasando ahora mismo en el mundo.

No hay duda de que nuestra civilización está en una crisis profunda de todo tipo, con un recorte en lo que supuso la Ilustración en el siglo XVIII. Una época centrada en la razón y la crítica a lo establecido. “Un nuevo autoritarismo penetra la sociedad” dice Marina Garcés, refiriéndose al estado actual de las cosas. “Estamos a las puertas de una rendición, la rendición del género humano en cuanto a la tarea de aprender y autoeducarse para vivir más dignamente. Ante esta rendición, propongo pensar una nueva ilustración radical. Retomar el combate contra la credulidad y afirmar la libertad y la dignidad de la experiencia humana que es capaz de aprender por sí misma. En su momento este combate fue revolucionario. Ahora es necesario “.

Esta situación no cambiará con tibieza, ni siguiendo las mismas reglas del juego. Unas reglas que favorecen siempre a los mismos, los poderosos, y perjudican siempre a los mismos, los oprimidos.

La banca siempre gana, como metáfora de este estado actual de las cosas.

Abogamos cada vez con más fuerza por una nueva ilustración radical que combata la credulidad y que tenga a la crítica como único credo. Goliat necesita un mundo adormecido y acrítico para continuar siendo Goliat, un mundo que elige el escapismo como tabla de salvación.

“La nueva ilustración radical no es ilusa, es combativa” dice Marina Garcés.

En este número la mayoría de los artículos giran en torno a esta idea, la de no rendirse, la de no permanecer al margen.

No escapemos.

No nos rindamos.

Seamos radicales.

Cristina Camarena.