La entrevista del mes: Cotó Roig, tejidos con alma

La entrevista del mes: Cotó Roig, tejidos con alma

¿Cómo nace COTÓ ROIG? ¿Cuál es vuestra trayectoria anterior que os hace aterrizar en el sector del textil sostenible?

Cotó Roig nace de la voluntad de crear un proyecto con compromiso social y medioambiental.

Yo venía del mundo de la cooperación internacional. La voluntad era volver a casa, pero seguir trabajando para tener un mundo un poco mejor. En esta búsqueda ocurre el accidente del Rana Plaza, en Bangladesh, y empecé un trabajo de investigación sobre el textil local y la producción del algodón más cercano. Quería hacer un proyecto textil basado en la trazabilidad de todo el proceso.

Delante del desconocimiento por mi parte de todo este mundo, me hablaron de Rosa Escalé, una histórica del mundo textil. Ella conoce el sector desde muchos puntos de vista, desde la fábrica a la moda internacional. Además, en 2008, creó una colección de cosas de casa basada en los básicos de toda la vida con la intención de recuperar a través de estas piezas nuestra memoria histórica. La colección es www.aixovar.cat.

Fui a conocer a Rosa y le expliqué la idea de hacer tejidos controlando toda la cadena de producción. Le encantó la idea y en un mes nos fuimos a Andalucía a visitar los campos de algodón y a buscar aliados para nuestro proyecto.

¿Creéis que cada vez hay más demanda de textil orgánico y más concienciación?

Creemos que hay más interés para saber cuál es el origen de los tejidos, donde, como y con que están hechos y quien los ha confeccionado. Pero también creemos que hay bastante confusión y que es necesario un debate profundo sobre qué es más sostenible para todo el mundo y qué no.

Nosotras, por ejemplo, trabajamos con algodón de producción integrada, no es orgánico, al principio tanteamos la posibilidad de trabajar con algodón orgánico turco, pero nos pareció que tenía mucho más sentido trabajar con algodón andaluz. Este algodón tiene una certificación en el proceso de producción, conocemos quien lo cultiva y es el más cercano que tenemos.

El algodón orgánico proviene en su mayoría de países en vías de desarrollo, donde es difícil que las personas que trabajan en su proceso de producción tengan las mismas oportunidades que nosotras.

En Andalucía se han hecho ensayos de algodón orgánico y los números de momento no salen. Aunque nosotras seguimos trabajando para que se siga con los ensayos.

Al final la sostenibilidad es mucho más amplia que el hecho de que algo sea orgánico o no.

En este país el sector textil ha ido menguando cada año, ¿creéis que especializarse en textil orgánico puede ser un camino para revitalizar el sector?

Yo creo que uno de los problemas de la industria local son los costes energéticos, que son muy elevados y la hacen poco competitiva. Sobre los costes de producción creo que es necesario hacer políticas enfocadas a dar valor a nuestra soberanía textil. Creo que es necesario especializarse en textil de calidad y sostenible, asegurando en todas las producciones la economía circular y la minimización del impacto de producción.

Por otro lado, hay que acercar la cultura textil al consumidor y trasmitir el amor a un oficio que no está en el sitio que se merece, que tiene una alta especialización y que es generador de creatividad desde el momento que se produce la materia base. Se conoce bastante el tramo final del diseño, el patronaje y la confección, pero no se tiene ni idea de la riqueza de todo el proceso y eso lo digo por experiencia propia.

¿Porque es tan difícil para las pequeñas marcas encontrar tejido sostenible y pequeños talleres en este país?

En primer lugar, porque creo que no hay una línea clara de lo que es sostenible o no. Existen unos parámetros básicos pero cada creador debe establecer sus pautas propias.

Por ejemplo, para nosotras que trabajamos básicamente con fibras naturales y principalmente algodón, muchas personas que nos contactan nos piden si hacemos tejidos con elastan. Para nosotras las mezclas no son sostenibles, porque consideramos que un algodón mezclado con una fibra sintética, no es fácilmente reciclable, por tanto, es algo que no vamos a hacer.  Podemos hacer un pantalón y ponerle goma, pero que esta se pueda separar fácilmente y reciclarse por otro camino.

Es difícil encontrar tejidos sostenibles, porque se ha basado mucho en el orgánico y en la certificación GOTS y creo que hay mucho más analizar.

En realidad, cada persona que quiere sumergirse en este mundo debería hacer un diagrama de su proceso de producción donde se tiene la trazabilidad. Si tienes la trazabilidad del producto puedes mejorar las cosas que estás haciendo, si no tienes información no sabes exactamente qué es lo que pasa.

Otro problema es que, si uno se enfoca en el textil orgánico, los precios son altos y es difícil ser competitivo.

En cuanto a talleres, se han puesto en marcha bastantes en los últimos años, pero por un lado faltan años de oficio. Una cosa es hacer bolsas y otra muy distinta es hacer pantalones, la exigencia del trabajo es diferente. Y por la otra es necesario cambiar el sistema de producción y hacerlo más horizontal, donde quien confeccione cobre el precio real del trabajo que hace y eso cambia los precios de venta.

Se sigue pidiendo escalado en función de las cantidades y, a mi entender, las personas que se dedican a la confección son personas, no son robots, por tanto, a partir del momento que tienen organizado el trabajo de la confección de una prenda el coste, ya sean 50 o 1000, sigue siendo el mismo, porque necesitan X tiempo para hacer cada pieza. Esto es una batalla bastante dificil de ganar.

¿Cuáles son vuestros retos más inmediatos después del momento de pandemia que vivimos?

Nosotras seguimos trabajando, a nuestro ritmo, probando productos nuevos. Ahora estamos trabajando para conseguir la certificación Ecolabel, la certificación de textil ecológico europea. Esto va a facilitar el acceso de nuestros clientes a certificarse a un precio asequible.

Otra de las líneas que queremos trabajar es la de crear curiosidad a los jóvenes sobre el mundo textil a través de la organización de talleres y charlas, para poder tener clientes de futuro informados.

¿Qué papel ha jugado en vuestro proyecto tener un plan de empresa y plan de comunicación?

Aunque a menudo vamos trabajando sin tener en cuenta estos planes, cuando volvemos a ellos vemos cómo han marcado la dirección del trabajo que hemos ido haciendo y cómo de necesarios son para llegar a nuestros objetivos.

Es necesario trabajar bien en estos documentos para poder visualizar donde quieres llegar y cómo quieres hacerlo.