Empecé mi primer emprendimiento, Kireei, en 2008, el año de la anterior recesión económica global, y empiezo ahora Estelar también en un año que va a ser de recesión.

Los años complicados también pueden ver nacer proyectos, incluso puede que se encuentren circunstancias favorables en ello, aunque claro está, ahora es difícil ver las cosas con optimismo.

El mundo ha cambiado en tan solo dos semanas, pero antes que eso ya había cambiado. Muchos negocios ya estaban quedando obsoletos, y cerrando, y muchas maneras de funcionar con nuestros negocios necesitaban una actualización aunque lo fuéramos demorando.

Del miedo y el pesimismo no nos podemos librar, pero no deberíamos pasar la oportunidad de hacer ahora cosas que mejoren nuestra situación como emprendedoras, que signifiquen cambios en nuestro proyectos, aunque solo sean baby steps.

La semana que viene voy a hacer una reunión o MEET UP virtual sin coste alguno, os animo a venir.

Esta reunión no es solo para encontrar soluciones al momento actual porque no creo que haya recetas fáciles, también es para imaginar soluciones y empezar una transición hacia nuevos modelos, nuevas maneras de funcionar, nuevas colaboraciones.

Estas reuniones las voy a hacer cada X tiempo y estoy segura de que en ellas se sembraran muchas semillas que florecerán este año.

Se trata de actuar, y el primer paso es quitarnos esa pereza, miedo o desesperanza que tan a menudo nos arrastra a no dar el primer paso.

Os podéis apuntar en www.estelar.org en la casilla que veréis en medio de la web, recibiréis aviso por mail del día y la hora en la que haré la reunión virtual.

Dar el primer paso ya de por sí te energiza para dar muchos más.

Cristina Camarena

Sin duda los tiempos que vienen son tiempos en los que más que nunca necesitaremos pensar creativamente para encontrar soluciones para los pequeños emprendedores.

No sólo por el coronavirus.

Esto pasará, y espero que esta crisis sea el inicio de algo.

Llevamos años yendo cada uno por su lado, buscándonos la vida en solitario, haciendo cada uno lo que puede.

¡Cuánto más podríamos hacer uniendo fuerzas!

Construyendo comunidades intencionales, movimientos colectivos.

Hemos conseguido crear redes sociales en internet que nos unen de maneras totalmente inimaginables antes.

Sin embargo no hemos conseguido crear redes de apoyo, redes solucionadoras, comunidades intencionales.

Todos los que somos autónomos con una pequeña empresa vamos a sufrir en esta época. Una vez pasado el virus no podemos simplemente seguir como si nada hubiera pasado.

Mi visión para Estelar es esta: emprendedores sumando fuerzas y buscando soluciones colaborativamente.

Causas comunes, camaradería, fraternidad, unión, colectividad, gremios, comunidad son palabras que me gustaría que fueran, de nuevo, palabras de uso común.

¿Pueden los/las emprendedores/as cambiar el mundo?

En mi opinión podemos cambiar la cultura vista como los comportamientos, creencias, modelos y sistemas que usamos en nuestra sociedad. Y un cambio de cultura es el primer paso para cambiar el mundo.

¿Qué tal si re-inventamos esos modelos?

¿Te vienes a plantar las primeras semillas de esta comunidad intencional?

Decía Seth Godin en uno de sus últimos posts que ante los retos podemos hacer tres cosas. Reaccionar, responder e iniciar.

Reaccionar y responder es lo que solemos hacer pero la asignatura pendiente es iniciar.

La idea de ESTELAR nació antes de esta crisis del coronavirus porque sentimos que ya no podemos esperar para cambiar las cosas. El virus pasará pero no deberíamos quedarnos como estábamos antes de la crisis, y que esta sirva para algo, para INICIAR cambios en nuestros modelos de vida y en la manera en la que emprendemos y nos ganamos la vida.

En www.estelar.org puedes dejar tu mail en la casilla para seguir en contacto con esta comunidad y no perderte nuestros primeros pasos.

Co-crear es nuestro lema. ¿Te vienes?

Somos una plataforma de formación para emprededores con impacto social positivo.

No me voy a enrollar mucho hoy, ya lo he hecho en las últimas semanas, y lo seguiré haciendo espero que por muchos años porque este es un proyecto de vida.

Hoy solo quiero soltarlo de mi mano y que lo conozcáis y que os anotéis a la lista de correo, para que os pueda informar de cuando empiezan las actividades del 2020.

Cursos, jornadas, talleres, vivero de proyectos colaborativos, hay mucha tela que cortar y esto ocurrirá poco a poco y con buena letra.

Estelar sobre todo quiere ser una comunidad de personas colaborando en proyectos que mejoran el mundo.

Queremos que Estelar se convierta en una red social, de verdad. En un ecosistema de emprendedores que ayudan… y se ayudan.

Una plataforma donde pasan cosas.

Donde tramar cosas buenas.

Una red que conecta y une a las personas y consigue cambiar las cosas.

¿Os imagináis el poder que tienen las redes sociales hoy convertido en acciones sociales y medioambientales?

Hacer que nuestro trabajo y nuestros emprendimientos sean buenos para ti, para las personas y para el planeta. Triple impacto.

Esa es nuestra visión.

Porque ahora es cuando más lo necesitamos.

Bienvenidos/as a Estelar.

Si digo estas frases
– Quiero cambiar el mundo.
– Imagina un mundo mejor.
– Tengo un sueño.
– Personas apasionadas y entusiastas.
– Esperanza y positividad.
Seguro que a muchos de vosotros/as os suenan naif y utópicas.
Algunos ya no habrán llegado a leer este párrafo que empiezo ahora. Al leer las frases anteriores se habrán marchado a hacer otra cosa, a darle al unfollow o a darse de baja de la newsletter.
Suele pasar.
Ojo, yo también me voy a otro sitio cuando empiezo a leer algo que no va conmigo, textos que no me resuenan.
Así es que si habéis leído hasta aquí será porque os veis alineados con lo que digo. Muchas quizás estáis en el mismo punto vital que yo.
Dicen que los humanos usamos el 10% de la capacidad que tiene nuestro cerebro. Yo diría que también usamos el 10% de la capacidad que tenemos de cambiar las cosas, de mejorar el mundo.
Rob Hopkins en su maravilloso libro “What if” muestra como a partir de la imaginación y su poder transformativo podemos cambiar la manera en que vivimos, trabajamos y conectamos.
En su libro hace un recorrido por las personas y comunidades que están reimaginando el mundo. Está lleno de ejemplos reales.
Hay muchas ciudades, pueblos, personas, empresas, comunidades, asociaciones que han empezado a transicionar hacia sistemas más beneficiosos para las personas y el planeta.
Cuando empecé a emprender pensé que estaba construyendo mi proyecto más personal pero es ahora 10 años después cuando me doy cuenta de que estaba usando solo el 10% de mi capacidad para hacer las cosas que realmente quiero hacer, que es cambiar y mejorar el mundo.
Todos vivimos con impotencia lo que está pasando en el mundo. Gente muriendo en el mediterráneo por el mero hecho de buscarse un futuro, el 50% de las especies extinguiéndose, el clima amenazando con destrucción a escala y un sinfín de crisis globales.
Hace 20 o 30 años nos hubiera explotado la cabeza si nos presentan este escenario delante de nuestros ojos, pero lo hemos ido asimilando poco a poco y gota a gota en una especie de efecto rana en el que no notas lo que está pasando hasta que ya es irreversible.
Mientras, nos evadimos de mil maneras para canalizar nuestra impotencia.
¿Y si en vez de evadirnos nos pusiéramos en acción? Esta es otra manera de canalizar nuestra impotencia.
Imagina el poder de todos los que nos hemos conectado a través de las redes poniéndonos en acción en vez de pasar los días haciendo scroll.
Mi nuevo proyecto está a punto de nacer. Es mi proyecto más personal, porque quiero que ese 10% de capacidad aumente a mi máximo potencial, y quiero animar a que vosotras, con quien llevo años compartiendo este espacio digital, a que lo aumentéis también.
Y que dentro de 10 años miremos atrás y veamos el principio de ir a más, de no conformarnos, ni evadirnos.
El principio de nuestros proyectos más potentes, más alineados con lo que nos dicen nuestras tripas.
Yo quiero trabajar para solucionar problemas, no pasar mis días consumiéndome con la impotencia. Siempre he llevado una inconformista dentro, es hora de que salga plenamente.
Sé que si has llegado leyendo hasta aquí tú también quieres maximizar tu potencial, y convertirte en la persona que quieres ser haciendo proyectos lo más personales posible.
Os espero en la nueva plataforma. Es una plataforma de formación para emprendedores que imaginan, que sueñan, que quieren tramar cosas buenas, en compañía.
Esta plataforma tiene una novedad y es un vivero de proyectos sociales y medioambientales que vamos a montar de forma colaborativa. Una vía para hacer posible lo que envisionamos, una red social, de verdad, una comunidad que co-crea y suma fuerzas para mejorar los problemas que nos afectan, que afectan a otras personas y que afectan al planeta.
El miércoles lanzamos. Os espero.
Para crear proyectos personales que mejoren las cosas y cambien el mundo.

Ilustrador, fotógrafoa, diseñadora desesperándose porque la base de seguidores de su Instagram no crece, incluso decrece.
¿Quién no se ha sentido así?
Desespera ver tu base de seguidores en IG creciendo gota a gota o incluso decreciendo.
Y pasa el tiempo y poco cambia, y rebajamos nuestros servicios, hacemos promociones, intentamos hacer colaboraciones o pasamos el día creando contenidos para redes con la esperanza de que sean lo suficientemente buenos, o tengamos la suficiente gracia para atraer a seguidores.
No hay grandes secretos para que una cuenta de IG crezca exponencialmente. Delante de vuestro ojos están las claves de porqué algunas crecen y otras no.
Está claro que se pueden hacer cosas pero no son de varita mágica, conllevan mucho tiempo y esfuerzo, y gracia, y talento, y carisma social, y muchas cosas más.
Basar el éxito de nuestro proyecto en hacer crecer nuestra base de fans diría que es contraproducente. El único activo que tenga nuestro proyecto no debería ser solo seguidores en redes.
En la nueva plataforma de formación que estamos a punto de lanzar no tenemos una varita mágica.
Proponemos enfocar este tema de otra manera.
Hasta ahora mi formación se enfocaba en usar el marketing como instrumento para aportar valor. Con los nuevos cursos que lanzaremos en la nueva plataforma de formación, doy otro paso, tener un equipo de formadores con enfoque social y medioambiental, para aportar incluso más valor.
Para poder salir de ese callejón sin salida que supone hacer “lo de siempre”, de esperar “el milagro”, de sentir que no estás haciendo con tu vida todo lo que quieres hacer, y de sentir que trabajas 24 horas al día, con pocos resultados.
La nueva plataforma es la formación que yo quiero para mí y para las que estáis aquí, y os conozco de todos estos años. Porque sé que estáis deseando un cambio.
La nueva plataforma es para que no os quedéis en un perfil bajo con vuestro trabajo sino que alcancéis vuestro máximo potencial y montéis proyectos de peso, que mejoren las cosas.
Para que vuestra máxima preocupación no sea estar encima de las redes sociales en todo momento.
Proyectos de peso y de calidad, que mejoran el mundo, con retorno social y medioambiental son el primer paso. Los seguidores y comunidad se construirán alrededor de eso. Porque se sentirán parte de tu proyecto.
Y tu no tendrás que apostarlo todo a redes sociales.

De jóvenes queríamos cambiar el mundo. Y de repente el mundo se acaba. Parece ser que lo hemos cambiado, pero a peor.

En el último año hemos visto con estupor y pánico que el cambio climático y la destrucción de la biodiversidad han de remitir antes de una década.
Somos la última generación que puede poner en marcha medidas tan urgentes como inaplazables. Hemos salido a la calle en masa para demandar a los gobiernos legislaciones directas, pero no es suficiente: tenemos que cambiar también a nivel individual y como empresas.

Dicen que vivimos un momento crucial, de transición a un nuevo modelo de sociedad.

Yo quiero recuperar a aquella joven que quería cambiar el mundo y colaborar activamente, no solo protestando, sino haciendo.

Y no ser espectadora pasiva de esta transición.

Ya no basta con protestar. Este momento de transición llama a la unión de fuerzas y a romper esquemas, a romper con las viejas estructuras que nos han llevado al desastre.

Y buscar soluciones y ponerlas en acción.

Decía Buckminster Fuller “No intentes cambiar un sistema, construye uno nuevo que deje el anterior obsoleto”.

¿Puede una fotógrafa crear un programa educativo que lleve la fotografía a los jóvenes como instrumento para la transformación social?

¿Puede una diseñadora crear talleres de inserción para mujeres en situación de riesgo social?

¿Puede un arquitecto/a crear un proyecto de recuperación de un pueblo abandonado en el que crear un hub de emprendiduría rural?

¿Puede una profesora/editora crear una plataforma para emprendedores que además de dar formación sea un vivero de proyectos sociales y medioambientales?

Podría poner y pondré un montón de ejemplos como estos.

En una semana lanzamos la nueva plataforma. Para empezar a actuar cambiando las cosas con nuestro trabajo.